Antes de comenzar a depositar aquí los muchos pensamientos que pasan por mi cabeza sobre lo que es enero y el cómo la presión de ser innecesariamente perfectos nos jode la vida, quiero recordar que estamos en la temporada de Acuario, es decir, que si antes era la oveja negra de mi familia y círculos, ahora soy esa oveja negra con mucho shining y con seguidores que se suman a esta perspectiva de vida libre, consciente y basada en el que el amor es la fuerza más poderosa de todas.
Mejor dicho, ahora me creo el cuento que vine a escribir, vivir y compartir 🔥
Dicho esto, empecemos con este viaje 2025 que será mucho más asombroso y fascinante que antes, porque créeme que ya inició con giros inesperados que, te juro, yo no escribí, y con los que estoy fluyendo porque mi máxima de aquí en adelante es: hágase su voluntad. Así que sí, en esta casa estamos viviendo la revolución de la “Era de Acuario”. Bienvenidx 🔥🔮
Si me lees, me sigues o escuchas desde hace un tiempo, sabrás que mi vida cambió hace 7 años, pero si estás llegando, te pongo en contexto: todo se transformó cuando me enamoré por primera vez en mi vida -de esos amores que te sientes que son para siempre- después de casarme, tener dos hijos, divorciarme y migrar. Por lo que, todo lo que creí que era real se derrumbó frente a mí junto a todas esas verdades que no eran mías y las muchas Eunice que vivían en mí, fueron muriendo de a poco. (Lo siguen haciendo).
Y aquí estoy, en este 2025 iniciando de nuevo la vida porque se supone que enero todo comienza again con una lista de resoluciones infinitas que nos llevan a sentir la presión de que este SERÁ EL AÑO porque todo lo que no logramos en el anterior en este sí es un hecho, ¿por qué? No sabemos, pero es una asignatura pendiente y alguien nos está diciendo que debemos cursarla.
Francamente ¡qué fastidio las asignaturas pendientes! Yo he tenido muchísimas en mi vida y es una tortura autoimpuesta que, genuinamente, se puede evitar.

✅Bajar 5 kilos >>> hoy son 25, pero detalles, son detalles).
✅Leer un libro por mes >>> me tardo un poco más por la rutina).
✅Hacer ejercicios todos los días >>> estamos en una meta de 3-4 días por semana, porque ajá, la vida).
✅Ahorrar la mitad de mi sueldo >>> vigente, pero antes generar más ingresos y salir de deudas).
✅Pasar tiempo de calidad con los que amo >>> sinceramente cada día quiero ver menos gente).
✅Casarme y tener hijos (con no volverme a casar con el equivocado y no embarazarme tengo).
✅Estudiar para ser periodista de guerra >>> escribir y hablar sobre el amor para evitar la guerra).
✅Vivir un amor de película >>> especificar que con final feliz, porque muy bonito el amor en la libertad, pero no me quejaría de tener sus abrazos en mi día a día. Ah y que no sea casi algo).
Podría seguir toda la vida, pero se entiende el punto, ¿no?
Tenemos demasiada presión de ser perfectos
Cada Año Nuevo es lo mismo, todos los eneros se reinicia el juego y volvemos a donde estábamos, no importa si las metas cambiaron, siempre estamos listos para llenar nuestra vida de presiones porque la carrera inventada que tenemos con los demás, está activa y no vamos ganando. Y a ganar fue a lo que vivimos, ¿no? Es que nuestra programación es muy heavy y si bien habemos muchos que andamos despertando de ese loop que solo nos apaga la luz, sigue mucho trabajo por hacer, quedan muchos atrapados en el centro de automatizado de la vida.
Ojito con la creencia de no sentirte suficiente, porque sí lo eres, si quieres leer sobre esto, ve aquí (pero después de terminar este) >>> No sentirse suficiente y otras pendejadas que he creído 👈🏻
Por eso este año merece ser diferente y con esto no digo que no tengamos metas, porque algún camino hay que seguir, solo te invito a cuestionarte si el camino que estás recorriendo es justo el que quieres vivir, si eres honesta u honesto contigo y la realidad que tienes hoy es la te hace despertarte feliz y con ganas de lograrlo de verdad, desde la tranquilidad de tu estómago y la paz de tu hígado, sin la intranquilidad en el corazón que llena tu mente de pensamientos que solo te hunden y apagan.
Anécdota breve 👇🏼
Hace años creí que la vida que tenía era la que merecía. Vivía enferma, gorda e infeliz. Llenaba mis vacíos con exceso de horas despierta que me impedían ver mis sueños, con el alcohol que apagaba el llanto que necesitaba salir y con mucho dulce que callaba mis gritos de auxilio. Todo fue mentira, nunca llené nada, cada día me sentía más lejos de mí, más ausente, más vacía y sin tinta para escribir mi propio cuento.
De una eunice que ya no existe
Deposité la responsabilidad de mi caos en mi pasado, en los traumas que me dejaron mis padres, en el (des)amor sin remitente que quería ser vivido, en las migajas entregadas por mi pareja del momento, en cualquier cosa que no me hiciera responsable a mí y ¿sabes qué? No funciona así y daba lo mismo cuántos eneros volvieran a llegar, nada cambiaba, la lista de perfección solo aumentaba y mi vida estaba a punto de explotar.
Hasta que pasó y siguió pasando porque vaya que hacerse cargo y deconstruirse ¡duele un montón!, entonces a veces el ritmo es más lento, las revoluciones bajan porque obviamente necesitas ir a tu océanos más profundo a abrazar a todas esas versiones ahogadas en emociones reprimidas. Eso no es trabajo de un día, ni de un mes, tampoco de un año, quien te diga que sí, te miente. Se necesitan algunos eneros.
Quiero dejar sentado que tomó varios eneros llegar hasta aquí y poder ser honesta contigo, ser este espejo que llega a ti en forma de arte escrito, que se convierte en ese susurro a medianoche que te recuerda que no, no es lo que quieres ni mereces, es lo que estás aceptando porque tienes miedo, porque estás lleno o llena de creencias que solo mantienes porque alguien alguna vez te dijo que debían regir tu vida. Me tomó 34 eneros escribir esto y siento que tardé un montón en darme cuenta de que no hay más guionistas de mi vida que yo, que al final solo tengo la realidad que elijo y que aunque tenga a quien culpar, en el fondo sé que la única responsable de todo soy yo.
Y hablando de varios eneros, te comparto Para eso estamos, mi podcast en el que seguiré depositando esta visión de universo que tengo, y bueno escuché a esos lectores que no se le dan tanto el leer.
Da lo mismo qué enero sea (si es que lo es)
Mira, sé que puedes estar sintiendo presión y ansiedad porque bueno, es un nuevo año y la verdad es que sí es necesario tener metas y más allá de eso, tener un plan, pero hay que hacerlo diferente si esperamos vivir una vida distinta. Hoy si esto llegó a ti es porque es la señal, eso lo entendí -perdón por lo autorreferente-, soy la señal que muchos esperan encontrar para comenzar a vivir desde el amor, su amor, y priorizar sus sueños, aunque estos no cumplan las expectativas familiares y sociales. Da lo mismo, es tu vida, nadie más la vivirá. Y para que esto pase, hay que cambiar todo.
Ten y haz tus cábalas, obvio que sí, todas son necesarias en la vida, los rituales son parte de la ancestralidad de la humanidad, la invitación de hoy es que no dejes toda la responsabilidad de una vida soñada al universo, Dios, Allah. Es hora de empezar a hacerte cargo de eso que sabes que debes cambiar, soltar y renovar. Solo tú sabes qué es, nadie más, aunque creas que sí.

Mis recomendaciones bien acuarianas son:
✨Sé fiel a la única persona que se quedará contigo cuando todos se vayan: tú. Es difícil, pero tu intuición no se equivoca, las energías no mienten, las personas sí.
✨Rodéate de personas que expandan tu magia porque ellos son los que te elevan. Dile adiós a quienes te apagan, incluso si es tu familia de sangre.
✨Vive como si no hubiese mañana porque genuinamente no lo hay, solo existe el presente y vivir en el futuro solo te da ansiedad.
✨Asume que es mentira que dormir poco no te afecta -menos si ya pasaste los 30’s- afecta y mucho. Prioriza tu sueño y verás como todo cambia.
✨Desconéctate para conectar, suena trillado, pero la realidad es que la vida está fuera de la pantalla.
✨Ama, vivelo con valentía, dilo, demuéstralo. No te quedes con ese amor guardado, sino serás como yo que no me quedó de otra que escribirlo, porque no ha dado para más (hasta ahora).
✨Hacer lo que te hace feliz y asumirlo como realidad perfecta. Es un hecho que idealizamos el éxito y si no tenemos lo que otros, entonces fracasamos. Elimina esto de tu mente y dedícate a eso que te enciende. Verás cómo tu vida se expande.
✨Nutre tu cuerpo, mente y alma. Descubre qué es lo que te funciona para elevarte y vuélvelo ley en tu vida.
Haz que este enero sea diferente, ¿tienes que empezar? Sí, pero no pasa nada si lo haces en febrero, lo importante es que empieces en el sentido correcto, y no hacia el que otros digan que debes ir. Recuerda que ir a tu ritmo es vital (tampoco te eches las bolas al hombro, como dicen en el Oriente venezolano, porque ajá, una cosa es ir a tu ritmo y otra el autosaboteo). Y hay un montón de formas de hacerlo diferente, no existe una lista TO DO que sea aplicable para todos, la vida no es genérica y no se vende en masa a través de un e-Commerce con delivery a la puerta.
Este episodio aún sigue vigente >>> Año Nuevo, Como peces fuera del agua 👈🏻
Cada Año Nuevo es una nueva energía que deja abierto un abanico de infinitas posibilidades para tomar decisiones que vayan alineadas con tu alma. Y ojalá enero no tuviese este peso, pero todo es gracias a Julio César y Jano, y no creo que la clave sea tratar de cambiarlo, sino que lo mejor es aprovechar la energía y traducirla en algo que nos resuene de verdad, sin ir a la carrera detrás de metas que no sabes si queremos alcanzar.
Ya va, ¿conoces esa? ¿No? Hagamos un breve inciso histórico que da sentido a lo que hoy tienes como una creencia fiel de vida 👇🏼
Para los romanos, Jano es el dios de dos caras, de los comienzos y los finales, de las transiciones. Hace sentido, ¿verdad? Es la época del año que los invitaba a ser tanto hacia atrás como hacia adelante -hola resoluciones y rituales-, por lo que se convirtió en el mes del año en el que se dice: Este es el mejor momento para empezar de nuevo.
Este, aunque fuera un periodo de pausa y reflexión, para los cristianos era una fiesta pagana más, por lo que el Año Nuevo se celebraba el 25 de marzo (esto porque es la fecha registrada de cuando el Ángel Gabriel anunció a María que venía un Yisus en camino). No fue hasta el siglo XVI, que el papa Gregorio XIII introdujo en los países católicos el famoso calendario gregoriano y bueno, de ahí que en casi todo el mundo se celebre el Año Nuevo el 1 de enero cada año.
Fin del inciso histórico. Espero que esto te demuestre que no tienes que comenzar en enero porque sea enero, puede que tu enero sea julio y estará bien, crea tu propio calendario de vida. Y si insistes que sea ahora, entonces, dale con toda la convicción que esta vez eres honesta(o) contigo y que son tus tiempos. Creéme que eso hará la diferencia.
Qué loco, comencé esto sin tener muy claro cómo desarrollaría la idea, solo con el título, pero es lo que te digo: hay que fluir y confiar. Aquí estoy, hablando incluso del calendario gregoriano, siendo completamente transparente con esta versión de Eunice que sabe que lo importante es escribir lo que a ella le haga sentido, que pueda ser una contribución al resto y con mucha honestidad.
Para mí este enero es eso: el verbo ser en primera persona del singular, ya iré descubriendo los verbos, adjetivos, adverbios que armarán mis frases 2025.
Bonito año, baby. De corazón te deseo que todo lo bonito que el universo tiene guardado para ti, te encuentre. No quiero decir que espero que tus listas de resoluciones sean más honestas porque no quiero depositar mis expectativas en ti, sé que es algo que pasará, en tu tiempo perfecto. Recuerda que hay muchos eneros y todos pasan cuando tienen que pasar.
Solo un friendly reminder: Sal del loop de la vida que se va, no importa si es enero o no, porque viene una más increíble y está ahí esperando por ti. Te lo prometo.
Gracias por otro año más acompañándome, eso me hace amar aún más este espacio, y mira que ya lo amo con todo mi corazón.
Feliz 2025. Nos vemos en el camino, estoy segura de eso. Mientras tanto, sigo escribiendo.
Pd. Comparte para seamos más lo que vivamos la vida en libertad. Y si quieres comentar, siéntete en confianza aquí 👇🏼
Dos reflexiones breves:
Enero es el mes de la resiliencia, cada año nos acecha, nos atormenta y nos respira en la nuca, pero lo logramos combatir.
Somos seres que mutamos interminablemente, odiamos los procesos pero desconfiamos en la inmediatez porque no sabe igual. Vivimos en un limbo constante. ¿será por que estamos acostumbrados? ¿Lo hemos normalizado? ¿O en el fondo nos gusta vivir así?
Saludos!
Lo único constante en la vida es el cambio, pero a nosotros nos está constando un montón soltar eso que creímos que debía ser y vivir una vida más alineada a lo que somos, creemos y representamos. Nos quedamos en el limbo porque al final de cuentas es más seguro que apostar por un camino que, al final, representa un salto a vacío que genera dolor de panza y sin la garantía de cómo saldrá.
Por lo que no, no creo que nos guste, pero no siempre nos atrevemos a hacer lo que nos gusta, queremos o anhelamos ¿o sí?
Te mando un abrazo.